Qué contestar cuando te mandan una indirecta
Qué contestar cuando te mandan una indirecta: cómo responder a las coquetas, que piden un plan, y a las que llevan reproche. 10 respuestas.
Por Redacción Tonteo · actualizado el · 4 min
Te ha escrito
a ver si alguien se anima a invitarme a un café
Coquetas
¿alguien? creo que me estás mirando a mí. ¿sábado?
me doy por aludido. ¿café o caña?
Graciosas
ese alguien soy yo, ¿verdad? lo pregunto por no hacer el ridículo
pillada la indirecta. tardo, pero llego
Directas
si lo dices por mí, me apunto. ¿cuándo te va?
oye, si va por mí, prefiero que me lo digas claro. ¿pasa algo?
creo que esto va por mí. si te ha molestado algo, ¿lo hablamos?
Ingeniosas
te invito si me dejas elegir el sitio. tengo uno que te va a encantar
indirecta recibida, procesada y aceptada
las indirectas se me dan fatal, así que voy a hacer como que era directa: ¿el jueves?
Para contestar a una indirecta, primero averigua de qué tipo es. Si es coqueta («a ver si alguien me invita a un café»), date por aludido con humor y conviértela en un plan concreto. Si es un reproche («hay gente que solo escribe cuando le conviene»), no contestes con otra indirecta: pregunta con calma si pasa algo. Las indirectas se desactivan siendo directo.
Los dos tipos de indirecta
La indirecta coqueta
Es una invitación disfrazada. La otra persona quiere algo (un plan, atención, que des el paso) pero no se atreve a pedirlo de frente. Algunos ejemplos típicos:
- «a ver si alguien se anima a invitarme a un café»
- «qué ganas de probar ese sitio nuevo, pero no tengo con quién»
- «este finde estoy sospechosamente libre»
- «me encantaría que alguien me recomendara una buena serie... alguien con buen gusto»
Si te la manda a ti por privado, va por ti. La mejor respuesta es aceptar el juego y darle forma: un día, un sitio, un plan.
La indirecta con reproche
Es una queja disfrazada. Algo le ha molestado y, en vez de decirlo, lo insinúa:
- «hay gente que solo escribe cuando le conviene»
- «nada, tranquilo, ya veo que estás muy ocupado»
- «qué bien te lo pasas sin contestar, eh»
Aquí la respuesta no es otra indirecta ni hacer como que no la has entendido. Es preguntar directamente, sin ponerte a la defensiva.
Cuándo usar cada tono
- Coqueto: para las indirectas coquetas, si te apetece el plan. Te das por aludido y propones algo.
- Gracioso: también para las coquetas. Reírte de lo obvio de la indirecta («ese alguien soy yo, ¿verdad?») funciona porque los dos sabéis lo que pasa.
- Directo: para las de reproche. Preguntar «¿pasa algo?» sin dramas es la forma más rápida de que deje de ser una indirecta.
- Ingenioso: para convertir una indirecta coqueta en algo explícito con gracia.
Si la indirecta está en una historia o un estado
Las indirectas públicas son más difíciles de leer: pueden ir por ti, por otra persona o por nadie. Algunas ideas:
- No te des por aludido en público. Si contestas a una historia con «¿esto va por mí?», puedes quedar fatal si no era así.
- Si te importa, pregunta en privado, con calma y sin acusar.
- Si es una indirecta de reproche y no tienes nada que reprocharte, no tienes por qué hacer nada.
Y si eres tú quien manda indirectas
Las indirectas tienen un problema: dependen de que la otra persona las pille, y mucha gente no las pilla. Si quieres un café con alguien, decir «¿te apetece un café el jueves?» es mucho más eficaz que esperar a que lo adivine. Y si algo te ha molestado, decirlo con tranquilidad suele arreglarlo antes que una pulla en una historia.
Errores típicos
- Hacerse el tonto con una indirecta coqueta. Si te la manda a ti y te apetece, contestar «sí, los cafés están muy bien» es desperdiciar la ocasión.
- Contestar a un reproche con otro. Dos indirectas seguidas son el comienzo de una discusión que nadie va a ganar.
- Darte por aludido en público con algo que quizá no iba por ti.
- Leer indirectas donde no las hay. No todas las canciones tristes en una historia van por ti.
Un ejemplo: la indirecta de los tacos
Carla y Mario llevan dos semanas hablando. Un miércoles, Carla le escribe:
Carla: qué ganas tengo de probar el sitio de tacos nuevo, pero nadie me acompaña
Tú: las indirectas se me dan fatal, así que voy a hacer como que era directa: ¿el jueves?
Carla: no era ninguna indirecta. pero el jueves me va genial
Mario no le da más vueltas: la convierte en un plan. Carla, como manda la tradición, niega que fuera una indirecta. Todos contentos.
Si la indirecta coqueta te ha dejado con ganas de proponer tú el plan, tienes ejemplos en cómo pedir una cita por chat.
Si quieres que la respuesta se acuerde de lo que te contó
Una indirecta se entiende mucho mejor cuando sabes cosas de esa persona: si llevaba semanas hablando del sitio de tacos, el plan está claro; si te contó que le agobian los planes de última hora, mejor proponer para dentro de unos días. Tonteo lee el chat junto con los apuntes que tiene de esa persona y te propone 3 respuestas con eso en cuenta. Y si ve que en el chat hay algo que no encaja con lo apuntado, te lo dice en vez de inventárselo. La primera ronda es gratis, y la cuenta solo te la pedimos si quieres guardar sus apuntes y seguir.
Pruébalo con tu chat
Estas valen para cualquiera. Las de Tonteo se acuerdan de lo que te ha contado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si una indirecta va por mí?
Si te la manda a ti por privado, casi seguro. Si la sube a una historia o un estado, puede ir por ti o por cualquiera. Ante la duda, mejor no darte por aludido en público y, si te importa, preguntar en privado.
¿Cómo responder a una indirecta coqueta?
Dándote por aludido con humor y convirtiéndola en algo concreto. Si te dice que alguien debería invitarle a un café, la mejor respuesta es un día y una hora.
¿Y si la indirecta es un reproche?
No contestes con otra indirecta. Pregunta directamente y con calma si pasa algo. Muchas discusiones se acaban antes de empezar con un «¿lo hablamos?».
¿Es mejor ignorar las indirectas?
Las de reproche en historias o estados, muchas veces sí: no te obligan a nada. Las coquetas que te mandan a ti, no: son una invitación y merecen respuesta.